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jueves, 3 de noviembre de 2016

La quema descontrolada de rastrojos tiñe de negro la Sierra de Montánchez durante el otoño

Con las primeras lluvias es una triste tradición que muchas parcelas situadas en la Sierra de Montánchez ardan a causa de incendios que en la mayoría de las ocasiones son provocados por los propietarios.

Es paradójico que mientras que en el resto de Extremadura el verano es la estación de máxima alerta por los incendios forestales, en Montánchez los fuegos se producen en su mayoría en la estación otoñal. La causa de esto está en la quema de rastrojos de poda o en una quema imprudente, que se tuerce en descontrolada, de zarzas, robledales, escobas y pastos principalmente.

Muchas veces son personas mayores que prenden fuego a los pastos o a las zarzas de sus parcelas de la misma forma que hicieron sus padres y abuelos para conseguir hierbas verdes con rapidez o controlar el crecimiento de las engorrosas zarzas.

Sin embargo el peligro para el medioambiente de esta práctica es muy elevado. En la mayoría de las ocasiones esta quema se produce en lugares remotos a los que no es sencillo acceder, de modo, que cuando el autor del incendio pierde el control del mismo, los retenes de extinción tardan mucho tiempo en sofocar el fuego.

Otro de los peligros de esta arcaica práctica está en que, con las lluvias, las cenizas de estos incendios van a parar a los cauces de ríos y regatos, lo que genera contaminación en las aguas.

La cura controlada con productos fitosanitarios apropiados, el control de los pastos y zarzas con máquinas o herramientas manuales, el pastoreo o la paciencia para que los pastos se conviertan en hierbas verdes con el paso de la estación son solo algunos de los remedios para evitar prender fuego.

Muchas veces es un accidente, una imprudencia, un poco de mala suerte. Sin embargo, en Montánchez eso de quemar cuando llegan las lluvias es una nefasta tradición que hay que erradicar. 

domingo, 7 de agosto de 2016

La Comarca de Montánchez es un lugar ideal para disfrutar de la lluvia de estrellas de las Perseidas

La lluvia de estrellas de las Perseidas o ‘lágrimas de San Lorenzo’ es un acontecimiento astronómico único que se produce cuando la Tierra atraviesa en su rotación alrededor del Sol la estela del cometa Swift-Tuttle. La Comarca de Montánchez es un lugar inmejorable para disfrutar de este espectáculo luminoso.

Fuente: eldiario.es
Las peculiaridades de la Comarca la convierten en un observatorio del cielo idóneo. Tanto en la sierra como en el llano se puede disfrutar de la lluvia de estrellas que, este año será hasta cinco veces más intensa de lo habitual.

<<La mejor noche para observar las Perseidas es la del 11 al 12 de agosto, cuando se podrán divisar hasta 500 meteoros por hora>>


Fuente: Cylonphoto
Las recomendaciones para aquellas personas que quieran disfrutar de las ‘lágrimas de San Lorenzo’ consisten en alejarse entre 3 y 4 kilómetros de cualquier núcleo urbano –la poca contaminación lumínica de los municipios de la Comarca de Montánchez hacen de esta zona un lugar privilegiado para observar el cielo- e ir cuando la noche esté algo avanzada. Las estrellas fugaces son especialmente visibles entre las 2 y las 5 de la madrugada. Es recomendable también llevar ropa de abrigo. 

En Extremadura hay una serie de lugares muy recomendables para la observación del cielo:

-Parque Nacional de Monfragüe

-Los Barruecos

-El Pico Villuercas

-La Sierra de Gata

-La Sierra de Montánchez. 

lunes, 25 de abril de 2016

¿Qué ave podemos ver en todos los pueblos de la Comarca menos en Montánchez?

Extremadura es una zona muy idónea para esta especie de ave grande. Suelen anidar en los campanarios de las iglesias de nuestros pueblos, en algunos edificios elevados, chimeneas, árboles, y casi toda clase de lugares. Prefiere instalarse en zonas urbanizadas aunque cercanas a pantanos o humedales. Sin embargo, en Montánchez no podrás verlas.

Hablamos, claro está, de la cigüeña blanca. Esa ave tan común en Extremadura que habita en zonas abiertas de pastizales, regadíos y policultivos donde abunda el agua. En los charcos, ríos, arroyos o embalses encuentra este animal su alimento.
Las cigüeñas comen una gran diversidad de presas como insectos, crustáceos, escorpiones, ranas, peces, culebras, lombrices, lagartos, pequeños roedores y otros mamíferos de reducido tamaño.

No obstante, investigaciones recientes apuntan a que este animal se ha acostumbrado a rebuscar parte de su alimentación en los vertederos. De ahí que no necesite emigrar a África durante el invierno.

¿Por qué no vemos cigüeñas en Montánchez y sí en todos los pueblos de la zona llana de la Comarca?

Fuente: La Vanguardia
-La ausencia de alimentación no es una explicación plausible pues en la Sierra de Montánchez abundan toda clase de reptiles.

-Hay muchos edificios grandes y elevados en los que esta ave podría construir sus nidos y, sin embargo, no las vemos.

-Una posible explicación podría estar en que Montánchez se encuentra a unos 700 metros, de media, sobre el nivel del mar. Sin embargo, en sierras como la de Guadarrama o zonas del norte de España sí anidan estos animales.

-La falta de agua, tampoco parece ser el motivo pues en Montánchez nacen numerosos ríos y arroyos. No obstante, el agua fluye sierra abajo. Es en el llano donde esta agua se estanca y aflora la vida de anfibios y pequeños peces.

No somos expertos en la materia, no somos ni biólogos ni naturalistas. Lo que sí somos es muy atrevidos y analíticos. Si alguien tiene un mejor criterio y más teorías sobre este fenómeno que nos comente y exponga su idea. Nosotros apuntamos a:

-¿El viento que predomina en nuestro pueblo?: esta parece la razón más probable para explicar por qué las cigüeñas no nos vienen a visitar a Montánchez, y eso que celebramos San Blas. De tal modo que, en Montánchez, por San Blas, la cigüeña no verás. Ni por San Pancracio, ni Santo Tomás…


lunes, 4 de abril de 2016

Los senderos de la Sierra de Montánchez

Es un lugar especial, con encanto. Esculpida y labrada por las inclemencias meteorológicas y por los trabajadores de la tierra desde muy antiguo. En su extensión se conjugan la historia, naturaleza, tradición, economía, belleza paisajística y descanso de los vecinos de los pueblos enclavados en ella y de los múltiples turistas foráneos que llegan para descubrirla. Se trata, claro está, de la Sierra de Montánchez.

Son muchas las rutas senderistas que atraviesan esta sierra. Cada una de ellas ofrece al caminante que las recorre una visión diferente de la Comarca. Una suerte de aventura en plena naturaleza que evade al visitante de las preocupaciones cotidianas. Los sonidos y aromas de la Sierra de Montánchez envuelven a quien la conoce, a quien la recorre.

La estación otoñal es un momento perfecto para perderse por estos caminos, muchos de ellos empedrados, otros cubiertos de arena. Además, con las lluvias propias de la época, los ríos, arroyos y regatos bajan la rocosa sierra cargados del líquido elemento. Su sonido, desbordante, es toda una melodía para los sentidos.

En las inmediaciones de la Plaza de Toros de Montánchez nacen tres rutas senderistas señalizadas. No obstante, es necesario que la señalización que indica el camino a seguir sea actualizada y mejorada, hay fallos y, quien tenga mal sentido de la orientación, no es imposible que se pierda. El Ayuntamiento, gracias a un acuerdo con la Diputación de Cáceres, va a revisar la señalización de los senderos. Estas tres rutas son la de “Donde Nace”, la del “Castañar” y la de los “Molinos”. 

La ruta del Castañar 


Lleva al visitante por un camino empedrado que atraviesa los castañares de Montánchez. El paisaje es el típico de un bosque de ancianos árboles de hoja caduca. Los haces de luz solar se introducen entre los castaños y hacen que el senderista encuentre cierto respiro entre tanta penumbra y oscuridad. Los muros de piedra que bordean el camino están repletos de musgo y helechos. El espectáculo de las diversas tonalidades de colores de la naturaleza es sorprendente. Las gamas de marrón y beige de las hojas caídas del castaño y de la tierra se fusionan con el gris de la piedra que cubre el camino; el verde de las paredes de piedra llama la atención a quien camina por allí.

Esta es la ruta más fácil y rápida. En poco más de media hora y sin demasiado esfuerzo, el visitante regresa al punto de origen. En los meses de octubre y noviembre, aparte de disfrutar del camino, el senderista puede volver de la ruta con tantas castañas como pueda cargar.

La ruta de Donde Nace

Es una ruta algo más dura, exige a quien la realiza cierta fortaleza física o constancia. Su trayecto se recorre en cerca de dos horas. El comienzo lleva por una parte de la ruta del Castañar. Después deja el empedrado camino e invita al senderista a caminar por otro de arena que le acerca hasta ‘El Bailaero’, un punto en el que las vistas panorámicas son impresionantes. Abajo se vislumbra ‘La Garganta’, atravesada por el arroyo y plagada de históricos molinos harineros. Al frente se ve la sierra invadida de olivos que se distribuyen por el inclinado terreno en forma de barrancones, reforzados con muros de piedra para evitar la escorrentía de la tierra.

La señalización invita a introducirse en un estrecho camino o vereda que eleva a quien lo hace por la sierra, el arroyo que atraviesa ‘La Garganta’ acompaña en el margen izquierdo de la calzada. Asciende hasta el punto más elevado de la Sierra de Montánchez, donde se encuentran las antenas, también el Cancho que se Menea. Esa roca tan mística ubicada en un lugar tan mágico.

Después todo es bajada. La ruta marca un camino, primero de arena y luego empedrado, que atraviesa la sierra desde otro punto. Rodean a los senderistas castaños a ambos lados del camino. Pero solo quien sale del trazado puede ver una gran cantidad de cuartos de labranza de forma circular, construidos con piedra entre los castaños. También esta zona está llena de setas y espárragos en la época. Finalmente se llega al punto de partida; es decir, Montánchez.

La Ruta de los Molinos 


Es posiblemente la ruta más dura y que más tiempo exige al senderista. Además, está señalizada de una forma escasa. Desde la altura de la sierra se observan preciosas panorámicas de ‘La Garganta’, el pueblo de Arroyomolinos está al fondo.

La ruta llega hasta ‘La Garganta’, lugar atestado de antiguos molinos harineros construidos según una arquitectura vernácula; es decir, que aprovecha los elementos propios de la zona para edificar. El Ayuntamiento de Montánchez ha recibido el reconocimiento de la UNESCO en Extremadura por la restauración de las pozas de estos molinos.

El viajero sigue el camino cuesta abajo y a su paso van apareciendo molinos a ambos lados de la ruta. Son muchísimos. El arroyo acompaña durante todo el trayecto hasta llegar a Arroyomolinos. 

Ruta por el casco histórico de Montánchez

No se trata de una ruta señalizada, pero solo quien conoce bien Montánchez puede realizarla. Son muchos los monumentos que se reparten por toda la geografía urbana de Montánchez, como el castillo, la iglesia y campanario, las múltiples y esparcidas ermitas, el barrio de origen judío ‘El Canchalejo’, el cementerio –ganador del concurso organizado por la revista ‘Adiós’ y elegido como el mejor camposanto de España.

Monturocio, empresa ubicada en la localidad serrana y dedicada a los servicios de turismo, ocio y tiempo libre ofrece paseos culturales por las diferentes calles de Montánchez. No solo llevan a los visitantes a los monumentos más destacados, sino que también interpretan los muchos secretos que engrandecen el camino y que muchas veces pasan desapercibidos a los ojos del viajero.

Por otro lado, también ofrecen servicios más especializados, como visitas interpretativas a los diferentes secaderos de jamones de Montánchez o disfrutar de la puesta de sol en uno de los puntos más emblemáticos de la Sierra de Montánchez; es decir, el castillo.

Estas son solo algunas de las rutas que vertebran la Sierra de Montánchez. Hay muchas más. Cada camino es una ruta que nos muestra rincones únicos. Basta con dejarse llevar, abrir los cinco sentidos y disfrutar. Sin embargo, lo importante no es el destino o punto final de la ruta, sino andar y experimentar el camino. O salirse del sendero trazado, perderse y descubrir nuevos caminos.  

Contempla la primavera desde el Balcón de Extremadura

El color gris, la lluvia y el frío dejan paso al resurgimiento de la vida animal y vegetal. Regresa a nuestra cotidianidad el color, la luz, la suavidad en las temperaturas y el rebrote de los árboles caducos y animales invernantes. La primavera ya está aquí, entró oficialmente el 20 de marzo a las 17:59 horas. Es tiempo de contemplar su belleza.

El Balcón de Extremadura o Antigua y Leal Villa de Montánchez, es el paraje idóneo para vislumbrar este florecimiento de la naturaleza. La Sierra de Montánchez es el lugar perfecto para observar el campo de nuestros pueblos. También destaca este enclave por su diversidad en la flora y fauna endémicas.

                La flora y fauna de la sierra es variadísima y destaca por la presencia de especies propias del bosque mediterráneo
Fotografía cedida por Alwin van der Linde

Castaños, robles, encinas y alcornoques, entre otros, reverdecen durante la estación. Los prados se llenan del color verde de la hierba y la variedad de tonalidades que proporcionan las flores silvestres de la sierra. Las aguas de los ríos y regatos ofrecen un sonido muy peculiar y melódico en los bosques. Pasado el invierno, las aguas comienzan a recuperar su caudal.

Ahora, en primavera, con una temperatura templada y una lluvia moderada, es el momento ideal para salir a pasear, para hacer rutas, visitar bosques desconocidos y disfrutar del mundo natural. Que después llega el verano y el excesivo calor nos paraliza durante las horas de sol.

Es el momento de aprovechar la estación. Montánchez, en el centro geográfico extremeño, y su sierra son el emplazamiento perfecto para disfrutar de la primavera.